Un frasco, toda tu lactancia

Prepara, calma y cuida la piel del pecho.

Del último trimestre a la última toma, sin cambiar de producto.

  • PREPARA
  • CALMA
  • CUIDA
  • APTO LACTANCIA

¿Por qué creamos BABYMOON?

Nadie te avisa que puede doler así.

Nueve meses de controles, ecografías y listas de bolso, y a las tres de la mañana terminás contando hasta diez con los ojos cerrados cada vez que tu bebé se prende. Preguntás, y te dicen lo de siempre: aguantá, se te va a pasar.

Salimos a buscar algo mejor y encontramos lo mismo que vos: una lanolina importada carísima o una crema que sirve para el codo. Así que hicimos el bálsamo que faltaba —natural, argentino, con activos aprobados para primera infancia— con dos condiciones: que la puericultora lo recomiende y que vos lo quieras dejar a la vista.

Porque el posparto no es una enfermedad que atravesar. Es tu babymoon.

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No nos creas a nosotras

Lo que cuentan las que ya están en su babymoon

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Estaba por dejar la teta — "A los 4 días de parir contaba hasta diez cada vez que se prendía. Empecé con el bálsamo después de cada toma y para el fin de semana ya no me agarraba del sillón. Ojalá me lo hubieran dado en la clínica." — Sol M., primeriza

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Se lo regalo a todas en los baby showers. — "Lo empecé en la semana 36, cuando todavía no me dolía nada. Llegué al primer día de lactancia con la piel preparada y no me agarró de sorpresa" — Caro T., 34

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Lo leo antes de recomendarlo — "Reviso la fórmula de todo lo que doy en consulta, porque después la que queda expuesta soy yo. Es de lo poco nacional que puedo recomendar tranquila y que además las mamás quieren tener." — Vale R., puericultora

Probalo 30 días. Si no, te devolvemos la plata.

Sabemos que ya compraste cosas que prometían mucho y no hicieron nada. Por eso no te pedimos que nos creas: usá el bálsamo un mes entero, abierto y a fondo. Si al final no notás diferencia, escribinos y te devolvemos lo que pagaste. Sin devolver el pote, sin explicaciones largas, sin letra chica.

Con la piel del pecho no se hacen apuestas. El riesgo lo corremos nosotras.

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FAQs

Respondemos tus Preguntas

¿Es seguro para mi bebé?



Sí. Está formulado con activos y excipientes aprobados para uso en primera infancia, y tiene estudios de irritación dérmica primaria, irritación dérmica reiterada e hipoalergenicidad. Igual, la indicación es siempre la misma: retirá los restos visibles antes de amamantar.

¿Tengo que limpiarme antes de cada toma?


Sí, retirá lo que se vea. No hace falta que te frotes ni que uses jabón cada vez: alcanza con pasar una gasa o algodón limpio. Te lo decimos de frente porque es la duda número uno y preferimos que la respuesta te la demos nosotras y no un grupo de WhatsApp.

¿Desde cuándo lo puedo usar?


Desde las últimas semanas del embarazo. La idea es justamente esa: llegar con la piel acondicionada en vez de empezar a buscar algo a las 3 de la mañana del cuarto día.

¿Y si ya tengo grietas?


Podés usarlo: ayuda a mantener la piel hidratada y a preservar la barrera cutánea, que es lo que la zona necesita mientras se recupera. Pero seamos claras: si hay una lesión profunda, sangrado, signos de infección o un dolor que no baja, eso se consulta con tu médica o tu puericultora. Un bálsamo acompaña, no reemplaza.

¿Cada cuánto me lo pongo?


Sobre piel limpia y seca, las veces que haga falta, especialmente después de la higiene de la zona. No hay dosis ni horario: una cantidad chica, masajeás hasta distribuir, y seguís con tu día.

¿Se puede usar si no estoy amamantando?


Sí. Está pensado para la piel del pecho en general, que también se reseca en el embarazo, con la extracción o después del destete.

¿Qué diferencia hay con la lanolina?


Tres cosas. La textura: se esparce sin tironear una piel que ya está sensible. El arco de uso: un solo pote desde el embarazo hasta la última toma. Y el precio: está hecho acá, así que no pagás la importación. La lanolina funciona, no vamos a decir lo contrario — pero es una sola cosa, importada y cara.

¿Cuánto me dura un pote?


Son 50 ml y entran en el bolso de la clínica. La duración depende de cuántas veces por día lo uses. (Poné acá un estimado en semanas recién cuando tengas datos de uso real.)

¿Cómo lo guardo?


En un lugar fresco, seco y lejos de la luz directa. Nada de dejarlo en el auto ni sobre el radiador.